El reparto de La hija de un ladrón está encabezado por Greta Fernández y Eduard Fernández, padre e hija también fuera de la ficción, en una película donde esa relación real añade una tensión especial a cada escena compartida. El drama de Belén Funes no necesita grandes artificios: se sostiene sobre cuerpos cansados, conversaciones difíciles y personajes que intentan sobrevivir con muy poco margen.
Estrenada en 2019, La hija de un ladrón cuenta la historia de Sara, una joven madre que intenta sacar adelante a su bebé, recuperar a su hermano pequeño y construir una familia estable. Todo se complica cuando reaparece Manuel, su padre, recién salido de prisión y dispuesto a ocupar un lugar que Sara ya no quiere concederle.
La fuerza del reparto está en su naturalismo. No parece un grupo de actores interpretando un conflicto social, sino personas atrapadas en trabajos precarios, vínculos rotos, servicios sociales, habitaciones compartidas y decisiones que siempre llegan tarde.
Ficha rápida de La hija de un ladrón
| Dato | Información |
| Título | La hija de un ladrón |
| Año de estreno | 2019 |
| País | España |
| Dirección | Belén Funes |
| Guion | Belén Funes y Marçal Cebrián |
| Género | Drama social |
| Duración | 102 minutos |
| Protagonista | Greta Fernández |
| Personaje principal | Sara |
| Actor principal masculino | Eduard Fernández |
| Personaje de Eduard Fernández | Manuel |
| Tema central | Familia, precariedad, abandono, maternidad y supervivencia |
| Reconocimiento destacado | Goya a mejor dirección novel para Belén Funes |
La película funciona como una historia de resistencia. Sara no busca una vida extraordinaria; busca una vida posible.
Reparto principal de La hija de un ladrón
| Actor o actriz | Personaje | Papel en la historia |
| Greta Fernández | Sara | Joven madre que intenta construir una vida estable |
| Eduard Fernández | Manuel | Padre de Sara, recién salido de prisión |
| Àlex Monner | Dani | Padre del hijo de Sara |
| Tomás Martín | Martín | Hermano pequeño de Sara |
| Borja Espinosa | Borja | Personaje del entorno laboral y cotidiano |
| Adela Silvestre | Noe | Figura cercana al entorno de Sara |
| Frank Feys | Marcel | Personaje secundario del mundo adulto de Sara |
| Anabel Moreno | Flora | Persona que ayuda en el cuidado del bebé |
| Daniel Medrán | Ramón | Personaje vinculado al bar y al apoyo cotidiano |
| Maria Rodríguez Soto | Asistenta social | Figura institucional dentro del conflicto familiar |
| Anna Alarcón | Laura | Personaje secundario |
| Gerard Oms | Pol | Personaje de apoyo |
| Miquel Gelabert | Vicenç | Figura secundaria del entorno social |
| Patricia Santos | Asistente social | Personaje vinculado a los servicios sociales |
El reparto combina nombres reconocibles del cine español con intérpretes secundarios que aportan una textura muy realista. Esa mezcla ayuda a que la película no parezca encerrada en un drama escrito, sino en una realidad que ocurre delante de la cámara.
Greta Fernández como Sara
Greta Fernández interpreta a Sara, el centro absoluto de la película. Tiene 22 años, un bebé pequeño y una vida marcada por la precariedad. Trabaja, cuida, pelea, espera, insiste y se enfrenta a instituciones que parecen pedirle siempre una prueba más de madurez.
Sara quiere algo tan sencillo como difícil: formar una familia normal. Quiere estar con Dani, cuidar de su hijo, recuperar a Martín, su hermano pequeño, y mantener lejos a su padre, Manuel, porque sabe que su regreso puede romper el equilibrio que intenta construir.
El personaje no está escrito como una heroína perfecta. Sara se equivoca, se enfada, se cierra, desconfía y toma decisiones duras. Precisamente por eso resulta creíble.
La interpretación de Greta Fernández es física y contenida. Su Sara habla poco, mira mucho y parece siempre al borde del agotamiento. La película se apoya en esa tensión: una mujer joven obligada a ser adulta antes de tiempo.
Eduard Fernández como Manuel
Eduard Fernández interpreta a Manuel, el padre de Sara. Acaba de salir de prisión y reaparece en la vida de su hija con una mezcla de necesidad, egoísmo, ternura torpe y amenaza emocional.
Manuel no es un villano plano. Esa es una de las claves de la película. Puede mostrarse cercano, incluso vulnerable, pero también es inestable, invasivo y peligroso para los planes de Sara. Su sola presencia activa una memoria de abandono que la protagonista no ha conseguido cerrar.
El conflicto entre Manuel y Sara no se basa solo en lo que él hace en el presente, sino en todo lo que no hizo antes. Sara no lo rechaza por capricho; lo rechaza porque su vida entera ha estado condicionada por ausencias, promesas incumplidas y una falta de protección que ahora ya no puede permitirse.
La presencia de Eduard Fernández aporta complejidad. Manuel incomoda porque no puede despacharse con una sola etiqueta. Es padre, amenaza, carga, recuerdo y obstáculo.
Greta Fernández y Eduard Fernández: padre e hija dentro y fuera de la pantalla
Uno de los aspectos más comentados del reparto es que Greta Fernández y Eduard Fernández son padre e hija en la vida real y también interpretan esa relación en la película.
Este dato no es una simple curiosidad promocional. Aporta una tensión distinta a las escenas entre Sara y Manuel. Hay una familiaridad física, una manera de ocupar el espacio y una incomodidad compartida que resultan difíciles de fabricar desde cero.
La película no usa ese vínculo para buscar sentimentalismo. Al contrario: lo tensa. Sara y Manuel no se abrazan desde la confianza, sino desde una relación herida. La cercanía real entre los actores permite que el rechazo, el cansancio y la necesidad de afecto convivan en la misma escena.
Ahí está una de las grandes fortalezas del reparto: consigue que el vínculo parezca antiguo, no recién inventado.
Àlex Monner como Dani
Àlex Monner interpreta a Dani, el padre del hijo de Sara. Su personaje representa la posibilidad de una familia, pero también la fragilidad de esa posibilidad.
Dani vuelve a Barcelona después de haber estado trabajando fuera. Para Sara, su regreso abre una puerta: quizá puedan criar juntos a su hijo, quizá puedan construir algo parecido a un hogar. Pero Dani no siempre comparte esa urgencia con la misma intensidad.
El personaje funciona como contraste. Mientras Sara vive cada decisión como una cuestión de supervivencia, Dani parece moverse con más dudas, más inmadurez y menos conciencia del peso que ella soporta.
Àlex Monner aporta una presencia ambigua: Dani no es cruel, pero tampoco es el apoyo firme que Sara necesita. Esa indefinición lo hace muy humano.
Tomás Martín como Martín
Tomás Martín interpreta a Martín, el hermano pequeño de Sara. Su personaje es esencial porque resume el conflicto familiar de la película.
Sara quiere hacerse cargo de él y alejarlo de Manuel. No busca solo protegerlo en abstracto; quiere evitar que repita la misma historia de abandono, desorden y dependencia que ella ha vivido.
Martín, sin embargo, no ve el mundo como Sara. Para él, Manuel sigue siendo su padre. Esa diferencia de mirada genera una tensión dolorosa: Sara entiende el peligro, pero Martín todavía necesita creer en el vínculo.
El personaje de Martín muestra que en una familia rota no todos interpretan el daño de la misma manera.
Borja Espinosa como Borja
Borja Espinosa interpreta a Borja, uno de los personajes del entorno cotidiano de la historia. Su presencia ayuda a construir el mundo laboral y social en el que se mueve Sara.
En una película tan pegada al realismo, los secundarios no sirven solo para rellenar escenas. Sirven para que el espectador entienda los lugares donde Sara intenta sobrevivir: trabajos precarios, bares, conocidos, favores, habitaciones y conversaciones de paso.
Borja forma parte de esa red imperfecta de adultos que rodea a la protagonista.
Adela Silvestre como Noe
Adela Silvestre interpreta a Noe, una figura secundaria que contribuye a ampliar el entorno de Sara.
Noe pertenece a ese grupo de personajes que muestran cómo la vida de la protagonista no se reduce al conflicto con su padre. Sara también tiene relaciones, apoyos parciales, tensiones cotidianas y vínculos que aparecen en los márgenes.
La película necesita esos personajes porque su realismo depende de los detalles. La vida de Sara no sucede en una burbuja dramática; ocurre en una ciudad llena de personas que ayudan, juzgan, observan o simplemente pasan.
Frank Feys como Marcel
Frank Feys interpreta a Marcel, otro de los personajes secundarios del reparto. Su papel se integra en el contexto adulto y social que rodea a Sara.
La presencia de Marcel ayuda a completar un retrato amplio: la película no mira solo a una joven madre, sino a toda una red de relaciones donde cada contacto puede ofrecer una salida, cerrar una puerta o dejarla exactamente donde estaba.
Anabel Moreno como Flora y Daniel Medrán como Ramón
Anabel Moreno interpreta a Flora y Daniel Medrán da vida a Ramón. Ambos personajes están vinculados al bar y al entorno de apoyo cotidiano de Sara.
Flora y Ramón son importantes porque muestran una ayuda distinta a la institucional. No representan grandes soluciones, pero sí pequeños gestos que permiten a Sara seguir adelante: cuidar al bebé, estar cerca, sostener una parte del día.
En una película sobre precariedad, esos apoyos tienen mucho peso. A veces la diferencia entre resistir y venirse abajo no está en una gran decisión, sino en que alguien pueda cuidar al niño durante un rato.
Maria Rodríguez Soto y Patricia Santos como figuras de servicios sociales
Maria Rodríguez Soto y Patricia Santos interpretan personajes vinculados a los servicios sociales, una parte fundamental del conflicto de la película.
Sara no solo tiene que enfrentarse a su padre. También debe demostrar ante el sistema que puede cuidar, trabajar, criar y proteger. La película muestra esa dimensión con mucha dureza: para alguien en una situación vulnerable, pedir ayuda puede sentirse también como estar siendo evaluada.
Las figuras institucionales no son caricaturas. Representan procedimientos, límites y decisiones que afectan directamente a la vida de Sara y Martín.
Reparto secundario de La hija de un ladrón
| Actor o actriz | Personaje |
| Cristina Blanco | Adri |
| Manuel Mateos | Carlos |
| Eloy Álvarez | Eloy |
| Dylan Salas | Joel, 6 meses |
| Anna Alarcón | Laura |
| Ignasi Guasch | Xavi |
| Juanjo Michavila | Conserje |
| Silvia de la Rosa | Lesly |
| Màrcia Cisteró | Mireia |
| Maria del Mar Peñalver | Núria |
| David Remolar | Párroco |
| Jordi Reverté | Padre de Dani / entorno local |
| Juan José Medina | Juez |
| Ana Bofill | Abogada de Manuel |
| Mireia Gubianas | Asistente de oficina de vivienda |
| Gerard Oms | Pol |
| Arantxa Ramírez | Enfermera |
El reparto secundario refuerza algo esencial: Sara está rodeada de estructuras adultas, pero eso no significa que esté acompañada. Hay jueces, asistentes, abogados, sanitarios, trabajadores, familiares y conocidos. Aun así, muchas veces sigue estando sola.
Quién es quién en La hija de un ladrón
| Personaje | Actor o actriz | Qué debes recordar |
| Sara | Greta Fernández | Joven madre que intenta proteger a su hijo y a su hermano |
| Manuel | Eduard Fernández | Padre de Sara, recién salido de prisión |
| Dani | Àlex Monner | Padre del hijo de Sara |
| Martín | Tomás Martín | Hermano pequeño de Sara |
| Borja | Borja Espinosa | Personaje del entorno cotidiano |
| Noe | Adela Silvestre | Figura secundaria cercana al mundo de Sara |
| Marcel | Frank Feys | Personaje de apoyo dentro del entorno adulto |
| Flora | Anabel Moreno | Apoyo vinculado al cuidado y al bar |
| Ramón | Daniel Medrán | Personaje del entorno del bar |
| Asistenta social | Maria Rodríguez Soto | Figura institucional dentro del conflicto familiar |
Esta tabla resume el mapa básico del reparto para quien quiere identificar rápidamente a los personajes principales.
Reparto ordenado por peso narrativo
| Nivel | Personajes |
| Protagonista absoluta | Sara |
| Conflicto familiar principal | Manuel y Martín |
| Proyecto de familia de Sara | Dani y Joel |
| Apoyos cotidianos | Flora, Ramón, Noe, Borja |
| Entorno institucional | Asistentas sociales, juez, abogada, oficina de vivienda |
| Entorno social y laboral | Marcel, Xavi, Adri, Carlos y otros secundarios |
Esta estructura explica por qué la película no se siente coral. Todo gira alrededor de Sara, pero cada personaje muestra una presión distinta sobre su vida.
Por qué Greta Fernández sostiene la película
La hija de un ladrón depende casi por completo de la mirada de Sara. La cámara la sigue en trayectos, esperas, trabajos, discusiones y silencios. Por eso la interpretación de Greta Fernández no podía apoyarse en grandes discursos.
Su trabajo está en la tensión corporal: cómo camina, cómo carga al bebé, cómo mira a Manuel, cómo se endurece ante una asistenta social, cómo intenta no quebrarse cuando Dani no responde como ella espera.
Sara no explica constantemente lo que siente. El espectador debe leerlo en su cansancio. Esa exigencia convierte el papel en uno de los más complejos del cine español reciente.
La importancia de Eduard Fernández en el conflicto
El personaje de Manuel es peligroso porque no siempre parece peligroso. Puede ser afectuoso, bromista o vulnerable, pero también imprevisible y egoísta.
Eduard Fernández interpreta esa contradicción sin subrayarla demasiado. No fuerza al espectador a odiarlo ni a perdonarlo. Lo presenta como una presencia incómoda que altera todo lo que toca.
Eso permite que el conflicto con Sara sea más fuerte. Si Manuel fuera solo un monstruo, la película sería más simple. Si fuera solo una víctima, también. Su ambigüedad obliga a entender por qué Sara necesita apartarlo aunque todavía exista un vínculo emocional.
Qué aporta Àlex Monner al reparto
El personaje de Dani no es tan explosivo como Manuel, pero es igual de importante para entender a Sara.
Dani representa la vida que ella imagina: pareja, hijo, casa, hermano pequeño, estabilidad. Pero esa imagen es más frágil de lo que parece.
Àlex Monner interpreta a Dani con una mezcla de cercanía e inmadurez. No es un villano ni un salvador. Es un joven que quizá quiere a Sara, pero no sabe o no puede sostener la familia que ella necesita construir.
Esa falta de épica encaja con el tono de la película. En La hija de un ladrón, nadie llega para arreglarlo todo.
Un reparto al servicio del realismo social
El reparto de la película está pensado para no romper la sensación de realidad. No hay personajes excesivamente explicativos ni secundarios convertidos en símbolos evidentes.
Cada actor parece ocupar un lugar concreto dentro de un ecosistema social:
- trabajos inestables;
- vivienda precaria;
- maternidad joven;
- familia desestructurada;
- instituciones saturadas;
- barrio;
- cárcel;
- servicios sociales;
- relaciones afectivas frágiles.
La película mira a Sara sin convertirla en caso de estudio. La mira como persona. El reparto ayuda a que esa mirada no sea paternalista.
Relación con Sara a la fuga
La hija de un ladrón nace después del cortometraje Sara a la fuga, también dirigido por Belén Funes. La película amplía el universo emocional del personaje y desarrolla con más profundidad su vida adulta, su maternidad y su conflicto familiar.
Este dato ayuda a entender por qué Sara parece un personaje con pasado real. No está construida solo para una trama concreta. Viene de una historia previa, de una herida que la película retoma y expande.
El reparto del largometraje permite que esa continuidad emocional se convierta en una historia más amplia sobre familia, abandono y supervivencia.
Premios y reconocimiento del reparto
El trabajo interpretativo de La hija de un ladrón tuvo un reconocimiento importante.
| Premio o reconocimiento | Persona destacada |
| Concha de Plata a mejor actriz | Greta Fernández |
| Nominación al Goya a mejor actriz protagonista | Greta Fernández |
| Goya a mejor dirección novel | Belén Funes |
| Nominaciones en premios catalanes | Reparto y equipo creativo |
| Reconocimiento crítico | Especialmente centrado en Greta Fernández |
El reconocimiento a Greta Fernández no sorprende: la película está construida alrededor de su personaje y exige una presencia constante, sobria y emocionalmente intensa.
Por qué el reparto fue clave para la película
El reparto de La hija de un ladrón fue decisivo por tres razones.
Primero, porque necesitaba una protagonista capaz de sostener una película casi entera desde la contención. Greta Fernández lo hace sin convertir a Sara en una víctima pasiva.
Segundo, porque el enfrentamiento con Manuel requería una relación creíble desde el primer plano. La conexión real entre Greta y Eduard Fernández aporta una capa difícil de replicar.
Tercero, porque los secundarios tenían que parecer parte de una vida, no piezas colocadas para explicar el argumento. Esa naturalidad permite que el drama social no suene fabricado.
Preguntas frecuentes sobre el reparto de La hija de un ladrón
¿Quién protagoniza La hija de un ladrón?
La protagonista es Greta Fernández, que interpreta a Sara, una joven madre que intenta proteger a su hijo, recuperar a su hermano y alejarse de su padre.
¿Qué personaje interpreta Eduard Fernández?
Eduard Fernández interpreta a Manuel, el padre de Sara. Su regreso tras salir de prisión desencadena el conflicto principal de la película.
¿Greta Fernández y Eduard Fernández son familia en la vida real?
Sí. Greta Fernández y Eduard Fernández son padre e hija en la vida real. En la película también interpretan a una hija y a su padre.
¿Quién interpreta a Dani?
Àlex Monner interpreta a Dani, el padre del hijo de Sara y una figura clave en su deseo de formar una familia estable.
¿Quién interpreta a Martín?
Tomás Martín interpreta a Martín, el hermano pequeño de Sara, cuya custodia y futuro son una parte central del conflicto.
¿Quién dirige La hija de un ladrón?
La película está dirigida por Belén Funes, que ganó el Goya a mejor dirección novel por este trabajo.
¿Quién escribió el guion?
El guion está firmado por Belén Funes y Marçal Cebrián.
¿Qué premios recibió Greta Fernández por esta película?
Greta Fernández ganó la Concha de Plata a mejor actriz y fue nominada al Goya a mejor actriz protagonista por su interpretación de Sara.
¿Qué tipo de película es La hija de un ladrón?
Es un drama social centrado en la precariedad, la maternidad joven, la familia, el abandono y la lucha por construir una vida estable.
¿El reparto es coral?
No en sentido estricto. La película gira sobre todo alrededor de Sara, aunque personajes como Manuel, Dani, Martín y las figuras institucionales son esenciales para entender su conflicto.
Un reparto que mira de frente a la herida familiar
El reparto de La hija de un ladrón funciona porque no interpreta la precariedad como decorado, sino como una presión constante sobre los personajes. Greta Fernández convierte a Sara en una protagonista dura y frágil a la vez; Eduard Fernández hace de Manuel una presencia imposible de ignorar; Àlex Monner, Tomás Martín y los secundarios completan un mundo donde querer a alguien no siempre basta para protegerlo. La película deja una idea incómoda: a veces crecer significa aceptar que la familia también puede ser aquello de lo que necesitas salvarte.




