Contaminación cruzada en alimentos: consejos para evitarla

Por sencillo que parezca, la preparación de alimentos es una tarea que debe hacerse con precaución, ya que de lo contrario puede surgir la contaminación cruzada; un proceso que afecta la salud, causando intoxicación por alérgenos o microorganismos. 

Existen casos en los que no se separan los productos crudos de los cocidos, se utilizan los mismos utensilios, no hay una higiene adecuada en las superficies, entre otros factores. Las consecuencias de esto pueden llegar con malestares estomacales, fiebre y mareos. 

Todas las personas debemos tener cuidado de no consumir alimentos contaminados, en especial los celiacos, quienes tienen un mayor riesgo. A continuación, mostraremos consejos y recomendaciones para que puedas prevenir una contaminación cruzada.

Cómo evitar la contaminación cruzada

Alimentos crudos y cocidos

Después de que los alimentos hayan pasado por un proceso de cocción, han inactivado los microorganismos causantes de patologías.

La ciencia promueve que los nemátodos se destruyen después de ser expuestos a altas o bajas temperaturas.

Aunque, si ponemos un alimento crudo junto a uno que ya pasó por ese proceso de cocción, puede que las bacterias nocivas se transmitan del alimento fresco al alimento cocinado y comiencen a reproducirse. De esta manera se crean contaminaciones cruzadas, ya que aumenta el riesgo microbiológico.

Te sugerimos que separes un lugar en tu cocina para los alimentos que ya han sido cocinados; y otro aparte para aquellos alimentos que aún no han sido sometidos a un proceso de cocción.

Un error común es dejar los vegetales junto a las carnes y pescados crudos, esto presenta un grave riesgo sanitario, y puede dar paso a la contaminación cruzada. Aún más si estos no han sido congelados o higienizados.

Higiene de utensilios

Otro error que pone en riesgo a la salud es el compartir utensilios para manipular distintos alimentos, si unos están crudos y otros ya han sido cocinados.

De hecho, hay personas que son más propensas al riesgo de contaminación cruzada, en particular los celíacos. Por eso, lo recomendable es utilizar utensilios recién lavados y si es posible que no entren en contacto con gluten.

La misma recomendación si el producto del que estamos hablando tiene alguna bacteria que sea patógena para la persona. Para evitar este tipo de situaciones es fundamental lavar todo con frecuencia con frecuencia.

Sartenes y recipientes

No solamente se deben higienizar con frecuencia los tenedores y cuchillos, sino también los elementos de cocción, como ollas y sartenes.

Después de haber cocinado, es posible que queden bacterias o alérgenos dentro de las ollas o sartenes.

Prevención

Como te hemos comentado, las personas celíacas son las más propensas a sufrir contaminaciones cruzadas, pero esto no quiere decir que todos podamos contagiarnos con alguna bacteria. 

Hay situaciones en las cuales las bacterias logran sobrevivir en el recipiente y se reproducen al tener contacto con los alimentos que se almacenan dentro.

Si bien no lo parezca, las intoxicaciones alimentarias causadas por la falta de prevención son muy frecuentes; así que para evitar esto lo más recomendable es:

  • Mantener los espacios de cocina en orden.
  • Evitar cortar quesos con cuchillos que hayan sido utilizados para carnes. 
  • Asegurarse que los productos estén bien refrigerados.
  • Lavar muy bien las manos, antes y después de manipular alimentos.
  • Evitar el contacto directo de productos crudos y cocinados. 
  • Cocinar bien los alimentos, evitando dejar partes crudas.
  • Consumir alimentos frescos, preparados con poca antelación.

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